Institución Educativa José Miguel de Restrepo Y Puerta.

valores institucionales
RESPETO:
Actitud de consideración hacia las demás posiciones, especialmente hacia el otro.
Cuando se involucra el concepto de persona, como elemento generador de opciones y acciones en beneficio propio e institucional, que merece atención y reconocimiento.
SOLIDARIDAD:
Fundamentado en el derecho de igualdad y oportunidades. Concibiendo a la persona como responsable del crecimiento integral de los demás y la realización efectiva del bien común.Acciones que contribuyen con la realización de los semejantes y de la sociedad en todos los niveles, sin ser excluidos en ningún momento de los deberes y derechos de la vida misma.
Se debe entonces evidenciar una institución como un verdadero grupo humano, tender a la circularidad, tener metas claras, conjuntas y buscar una interdependencia entre las personas
HONESTIDAD
Significa tener la capacidad de ser confiable a los demás, tener en cuenta los derechos de los otros y sustentar principios claros y coherentes con los individuos y la institución.Actitud comprometida con líneas claras de conducta en relación con manejo pulcros de recursos, dinero e información. Respeto por la dignidad de las personas, fomentando condiciones de autentico desarrollo, dentro de relaciones de equidad y buen trato.
TOLERANCIA
Concebido como el respeto y consideración hacia las opiniones y prácticas de los demás aunque no concuerde con las nuestras.Cuando concibo que las personas y el ser humano es único e irrepetible, tiene derecho a sus propios criterios, juicios y decisiones .
COMPROMISO
“Un compromiso no es una proclamación impersonal hecha por un burócrata sin rostro. Es una acción, promesa, declaración o decisión muy visible, hecha por una persona y estrechamente relacionada con esa persona”“Un compromiso no es una proclamación impersonal hecha por un burócrata sin rostro. Es una acción, promesa, declaración o decisión muy visible, hecha por una persona y estrechamente relacionada con esa persona”
SIMBOLOS DE LA CULTURA INSTITUCIONAL
EL OTOÑO DEL PATRIARCA
"Durante el fin de semana los gallinazos se metierón por los balcones de la casa presidencial, destrozaron a picotazos las mallas de alambre de las ventanas y removieron con sus alas el tiempo estancado en el interior..."
Así comienza esta historia de un país imaginario que se quedó sin mar porque los gringos se lo llevaron, un país cuyo dictador había gobernado sin interrupción de pensamiento por incontables años con una crueldad sin límites, que no tenía líneas en las manos, que tenía un testículo herniado tan grande como un riñón de buey, que nunca pudo poseer a una mujer a no ser al asalto con el uniforme militar puesto lleno de condecoraciones, el sable a la cintura y una espuela de oro en el pie izquierdo, que todos sus hijos, que fueron bastardos, nacieron sietemesinos, que dormía en el suelo bocabajo con el brazo derecho doblado bajo la cabeza para que le sirviera de almohada, que incluso el amor se encenagaba cuando pasa por sus manos, un país en el que nada ni nadie osaba contradecir su autoridad a excepción de “Manuela Sánchez de mi perdición”, pobre entre los pobres y amante obligada, la única que se atrevió a burlar su poder, un país en el que el pueblo estaba absolutamente seguro de que nunca moriría el dictador, que sería eterno; un país en el que en la casa presidencial "a la sombra de los rosales nevados de polvo lunar dormían los leprosos y los paralíticos en las escaleras", toda una muchedumbre que rodea la figura del patriarca “desde los tiempos del vómito negro”, un país en el que “Bendición Alvarado madre mía de mis entrañas” proclamaba en las recepciones oficiales “de haber sabido que mi hijo iba a ser presidente lo hubiera mandado a la escuela”.
Es posible que la soledad del poder no tenga mejor parábola que “El Otoño del Patriarca”, una novela en la que García Márquez hace una crítica feroz a todas las dictaduras bajo las cuales parece que el tiempo no pasa, en las que el poder del tirano de turno se apoya en una inteligencia natural pero nada cultivada, pero al cual no se le escapa ni el más mínimo detalle de las cosas que ocurren ya que todo sucede según su capricho.
tomado de la pagina de internet http://www.ciao.es/El_otono_del_patriarca_Gabriel_Garcia_Marquez__Opinion_814587

